Consejería de Gobernación y Justicia, Junta de Andalucía
06/06/2013    Revista 2 | Reportajes
Juan Ramón Carballo Carballido. DIRECTOR.
Juan Ramón Carballo Carballido nos recibe en el Colegio "Manuel Altolaguirre" de Sevilla. Nos hace un hueco después de atender a la madre de un alumno. Este diplomado en la Facultad de C.C. de la Educación de Sevilla como Maestro especialista en Educación Especial en el año 2003, ha sido maestro de apoyo a la integración en educación primaria, secundaria en distintos centros de la provincia de Sevilla. En 2008 consigue plaza en el Colegio Manuel Altolaguirre como maestro especialista en lengua extranjera, y dos años después acepta la Dirección del colegio, mientras coordina distintos programas de absentismo, convivencia, mediación, entre otros. La energía y dinamismo de este director de centro, su razonada pasión se hace patente en todos los rincones del colegio. Su gestión se extiende a una población de entre 140 y 150 niños y niñas y casi 90 familias. En la labor cotidiana de enseñar mucho más que lenguaje y matemáticas le arropan 15 profesores.
Juan Ramón Carballo Carballido. DIRECTOR.

R.M. El centro de enseñanza que usted dirige, en qué se parece y en qué se diferencia de otros centros de enseñanza de la capital.

Esa es una pregunta que yo nunca me cuestiono. Nunca. ¿En qué se parece?: que tenemos niños. ¿En qué se diferencia?: donde está situado, pero el dónde está situado no significa que esté situado en Polígono Sur, donde está situado es que cada centro se diferencia de otros centros por dónde está situado y la población que tenemos son niños. Yo no me planteo las diferencias que hay con otros centros. Me pasó cuando vinieron a entrevistarnos el día de la representación del teatro, y me preguntaron qué diferencia hay, y yo no veo las diferencias. Además como he tenido la suerte de no estar en muchos colegios, yo estoy en este colegio casi desde que empecé a trabajar, mi primer curso escolar en un colegio público lo hice aquí, ¿cómo comparo, cómo sé lo que hay en otros sitios? Aparte a mi no me importa lo que haya en otros sitios, yo estoy aquí y lo que tengo que ver es lo que yo tengo.

R.M. ¿Qué le aporta a su centro el Proyecto “Aprendiendo a Mediar”?

El Proyecto “Aprendiendo a Mediar” le ha aportado concienciación de una forma que se ha visto a largo plazo, no a corto plazo, la concienciación de la importancia del diálogo, cómo el diálogo ha calado, como el “hablar” ha calado… “las cosas se arreglan hablando”, cómo eso ha calado. También nosotros terminamos el curso haciendo la representación de la mediación en una obra de teatro (escrita entre alumnado y profesorado) y terminamos con unos niveles de convivencia determinados, unos niveles de comportamiento determinados. Y cuando hemos vuelto en septiembre, lo normal es que esos niveles bajen, pues este año han subido a mejor. Entonces, algo ha tenido que ver esa masiva concienciación que tuvimos, ese choque de que a partir de hoy, en este colegio, las cosas se gestionan hablando, que fue el mensaje que nosotros transmitimos a las familias, a toda la comunidad que vino. Le ha aportado mejoras en la convivencia, pero además, justo después de un periodo vacacional y largo, porque es el más largo, el del verano, es cuando volvemos mejor que nos fuimos. Sembró, pero no sólo en las familias y en los niños. Sembró también en nosotros mismos; en nosotros ha adquirido un proceso de reflexión donde la mediación ha pasado por tres niveles. Primero no sabíamos qué era la mediación, luego nos situamos y vimos qué era la mediación, luego la mediación era una parte de nuestro proyecto de convivencia. Y ahora está tomando cauces de que la base esencial de la mediación es la base esencial de la resolución de conflictos, que es el diálogo. Ha hecho que evolucione, aunque todo esto ha sido muy lento, muy despacito, para que sea real y esté interiorizado, necesitamos tiempo, y ese tiempo es en el que estamos.

R.M. En la reunión previa a la adhesión al proyecto ¿Qué les pareció más interesante del “Aprendiendo a Mediar” para decidirse a participar en el proyecto?

Cuando decidimos participar lo más interesante es que se nos ofrecía un recurso para mejorar la convivencia, que junto con la lectura y la escritura, es una de nuestras principales necesidades. Además yo tenía una idea equivocada de la mediación y decidí que queríamos participar porque era un recurso para mejorar la convivencia. Eso fue lo que nos hizo participar.

R.M. ¿Cómo valora la participación del Colegio que dirige en el Proyecto piloto “Aprendiendo a Mediar?

Lo valoro de una forma positiva. Si lo tenemos que hacer cuantitativamente, es algo muy positivo lo que nos ha dado. Es cierto que el proyecto se queda corto, porque nos hemos formado los profesores, se han formado los alumnos, pero nos ha faltado la formación de las familias, nos ha faltado la formación de la comunidad y por otro lado ha faltado el sistema de implantación. Nos hemos concienciado, nos hemos formado, sabemos lo que es, pero no lo hemos implantado porque como bien dice el proyecto es “aprendiendo a mediar”. Ahora hay que aprender a contar ese servicio de mediación, y hay que montar la parte del proyecto en la que estamos. Es un proceso y estamos en un escalón. No es que se haya quedado corto, lo positivo es que se ha generado la necesidad de un servicio que antes no estaba.

 

 

R.M. ¿Cree que la implicación del profesorado es esencial para el éxito del proyecto?

La implicación del profesorado es fundamental. Si no hay implicación del profesorado esto no se puede llevar a cabo. Y sobre todo, yo siempre digo que hay cosas que no son actos de fe. Y esto no es un acto de fe. Esto está probado. Hay estudios que prueban que esto funciona; no es una cuestión de fe, es una cuestión de profesionalidad. El profesorado que trabaja en los centros educativos tiene que estudiar lo que se vaya a implantar, o que se le dé los resultados que esto tiene. Y  a partir de ahí, la implicación vendrá sola. No sólo en mediación, en cualquier cosa. Está demostrado que si la mediación se utiliza como herramienta, como técnica, como estrategia, podemos conseguir mejorar la convivencia. Entonces, la implicación del profesorado es importante, pero además yo creo que es obligatoria, no es una cuestión que podamos dejar a criterio del profesorado. Además viene regulado en nuestra Orden de convivencia de nuestro Decreto de organización y funcionamiento.  O sea que el profesorado tiene que estar implicado y si no lo está, las Direcciones serán las que tendremos que fomentar esa implicación u obligación.

R.M. ¿Cómo cree que ha podido repercutir en las familias de los alumnos y alumnas de este centro?

Ha influido desde el momento en que se hace una actividad sobre la mediación para las familias, ese es otro de los objetivos de centro, y es algo que ha facilitado el proyecto aprendiendo a mediar, mostrar a las familias qué es la mediación y cómo nosotros vamos a gestionar los conflictos. Es cierto que nos queda la parte de formación de familias, pero una cosa es la formación de familias y otra cosa es cómo las familias a partir de ese momento (y con un cúmulo de otras circunstancias y de otras historias que nosotros vamos montando), las familias empiezan a entender que hablando se consiguen las cosas. El proyecto “Aprendiendo a mediar”, lo que nos hace en un primer momento es tener esa base para ser conscientes de haber llegado hasta un punto de no retorno. Por ejemplo, el otro día hicimos una asamblea con más de un tercio de asistencia por parte de las familias a reuniones asamblearias donde vamos a tomar decisiones… y viendo el desarrollo de la reunión, yo creo que sí, que nos ha servido como punto y aparte, o como punto de inicio y la verdad es que sí, ha repercutido muchísimo y positivamente.

R.M. ¿Ha percibido cambios en el clima de convivencia escolar tras la participación en el proyecto?

No lo he percibido, no es una cuestión de percepción, es una cuestión de números. Eso es matemático; cómo te vas en junio, con los números sobre los conflictos que hay en los recreos, conflictos que hay en otros sitios del centro, la “Patrulla verde”, por ejemplo, que son niños que apuntaban infracciones de otros niños… el rebote que antes había, y ahora hay un cambio… “hay que hablarlo”, entonces los números dicen que la cantidad ha disminuido. “Aprendiendo a mediar” nos ha ayudado a empujar del carro que tenemos.

 R.M.: ¿Cómo es el perfil de alumno/alumna mediador?

Nosotros hemos considerado que los alumnos mediadores no tenían que ser los alumnos con mejor comportamiento. Hemos determinado primero, el alumno con mayor capacidad de comunicación, porque la comunicación es una de las herramientas fundamentales. Tenían que tener una buena capacidad de comunicación, y luego su propia motivación personal. A partir de ahí la selección era libre, y si hemos tenido que incidir en algunos ha sido precisamente en los que mayores problemas de comportamiento o conducta tenían, precisamente porque donde mayor necesidad hay es donde más hay que actuar. Y fue lo que hicimos, de hecho por eso la clase con mayor necesidad participó en el teatro, en el final del proyecto “Aprendiendo a Mediar”. Pero básicamente era comunicación y motivación personal.

R.M.: No habéis caído en el tópico DE “el mejor alumno es el que recibe EL incentivo de PARTICIPAR EN otras actividades”

Es que el alumno que mejor se comporta no tiene esa necesidad de concienciación, ni de formación. Quizá en parte, pero no exclusiva. Si el alumno que mejor se comporta tiene motivación y tiene capacidad de comunicación no se le cierra la puerta, pero hemos incentivado más y hemos intentado más que el alumno con mayor necesidad sea el que esté, evidentemente con una base mínima de comunicación, porque si no, no podría mediar, porque es una habilidad o una capacidad que tienen que tener.

 R.M.: ¿Qué supuso para el centro que los alumnos hicieran una obra de teatro y se estrenara ante el público y los medios de comunicación?

Ha sido un revulsivo para el centro, porque hemos mostrado a la Administración, al barrio, a mucha gente, que hay otra forma de hacer las cosas. Al colegio lo ha puesto en valor, y ha puesto en valor la forma en que se resuelven los conflictos. Pero aparte, ha puesto en valor cómo trabajamos nosotros, y cómo queremos trabajar, porque tenemos un camino muy largo.Además, nos ha traído recursos, porque la Administración ha visto que este colegio va para adelante. También la Asociación ASAT, que estuvo de apoyo para la actividad del teatro, ha conseguido un proyecto con “La Caixa” y están aquí en el colegio gracias a eso, gracias a que estuvieron trabajando con nosotros a través de ustedes, ven en nuestros alumnos, en nuestras familias, un potencial con el que trabajar.

La repercusión ha sido muy importante. No sólo ha dado visibilidad al centro, sino que también ha permitido mostrar la potencialidad que tienen mis niños, mis familias.

R.M. Ahora que estamos en mitad del curso, ¿cómo ves la situación de la mediación en el centro?

Para adelante siempre. Ello no quita que tengamos problemas puntuales, pero lo mejor es como se resuelven esos problemas puntuales, es decir, esos conflictos siguen existiendo, pero es cómo se resuelven esos conflictos. No sólo es que haya disminuido el número de conflictos, sino una vez que surgía el conflicto nos preocupaba cómo escalaba el conflicto.Ahora escala a niveles mucho menores que antes, y luego cómo se resuelve. Es que ya no es sólo a nivel cuantitativo, también es la fórmula cualitativa de resolver el conflicto. Ha bajado muchísimo y ha mejorado la fórmula de resolver. Somos conscientes de que las bases de la mediación, en esta zona, es muy fácil plantearlas porque dentro de la cultura gitana, la aportación de lo que es el diálogo ya está, es decir, cómo los ancianos hablan entre ellos para determinar o solucionar conflictos que han aparecido. Y esa parte creo que es importante resaltarla.

R.M. ¿En qué momento estamos ahora?

Ahora seguimos construyendo, no estamos ni implantando, porque estamos construyendo ese momento de implantación y es donde Raquel (especialista en mediación) nos está ayudando, asesorando mucho, junto con Isabel Medina, la docente del proyecto, que no nos ha dejado ni mucho menos. Entonces, ahora estamos construyendo cómo se implanta la mediación de forma práctica, elaborando una guía operativa. Después de ver lo que hay sobre qué es la mediación y para qué sirve nos dimos cuenta de que ya hay muchas cosas. Pero una guía operativa donde se recoja cómo formar a nuestros alumnos, cómo formar a los maestros que llegan nuevos a nuestro centro, elaborar material específico... Por ejemplo, si vamos a formar al profesorado, tenemos este material, si vamos a formar a niños, pues este problema matemático, además estamos intentando que sea desde la lengua y las matemáticas, porque hay muchos recursos: las lecturas, los cuentos... Estamos teniendo la colaboración de ilustradores, escritores de cuentos, diseñadores gráficos, de un equipo multidisciplinar para tener materiales, herramientas para poder transmitir la mediación, y después, si se puede publicar, pues mejor. Pero la idea es no necesitar a nadie de fuera que venga a darnos formación, porque esa formación ya la hemos recibido, y todos los años no vamos a poder tener a Mediara para dar la formación. Ahora ya somos nosotros los que construimos el proyecto en el que están las familias. En definitiva, el proyecto que estamos construyendo tiene dos vías, la formación inicial, porque tenemos maestros que ya no están y vienen otros, que impartimos nosotros mismos, y por otro lado, anualmente cómo formamos, cómo renovamos, cómo evaluamos; ese es el proyecto que ahora mismo tenemos y es ahora donde estamos.

También estamos exprimiendo el teatro; lo hemos presentado en concursos, en Madrid ya se conoce perfectamente el proyecto. Los niños han hecho un equipo de marketing, de organización, de gestión de vestuario y se han encargado de contactar con los colegios de la zona y ofrecerles la obra de teatro a estos colegios; esto también es una tarea integrada para promocionar lo que es la mediación; la obra termina con un debate, para que el público se lleve las ideas básicas, qué significan palabras clave de la obra. También tenemos previsto hacer una representación en la calle, en el barrio, para todo el barrio.

Suscríbase

Envíenos su dirección de email y recibirá toda la actualidad de nuestra revista.

Enviar
© Copyright 2011 | Fundación Pública Andaluza “Centro para la Mediación y Arbitraje de Andalucía”  | Aviso Legal y Política de privacidad | Contacto